He encontrado este comentario en Internet que me puso triste, agresivo y desesperado por querer hacer algo en contra…
Creo que lo único que puedo hacer ahora es publicar este artículo para que podamos comprender lo que está “detrás del telón”. Especialmente para un público que grita de regocijo y aplaude al torero mientras comen su bocata sin inmutarse, “quizás” porque no han visto ni oído lo que este técnico de sonido, José Sepúlveda, estaba oyendo.
Una vez más, la pasión de algunas personas por el maldito dinero, poder y fama se salen con la suya, dominando a las masas que les dejan suculentas sumas de dinero a costa de una actuación que ya no tiene cabida en nuestro mundo evolucionado y, suponiendo, cada vez más civilizado…
Léanlo, es triste, creo que un alma amorosa, sensible, espiritual, que sabe amar no podrá comprender o quedar sin inmutarse ante este comentario personal de José Sepúlveda.
Saludos, Conrado

El impactante testimonio de un técnico de sonido sobre las corridas de toros

EL HUFFINGTON POST   Publicado: 24/08/2015

El testimonio de José Sepúlveda, un técnico de sonido de televisión que trabajaba en las retransmisiones de toros, se ha convertido en todo un fenómeno viral en Facebook, donde sus palabras, compartidas por Anonymous Defensa Animal España, han sido compartidas casi 60.000 veces y ha recibido más de 40.000 ‘me gusta’ (al 24.08 2015)

Esta es la experiencia relatada por Sepúlveda, que reproducimos textualmente:

“En mi caso, que me ha tocado llevar el sonido en alguna retransmisión, siempre he comentado, que si en lugar de la mezcla de sonido de la banda de música, aplausos, bravos, olessss y demás… el sonido fuera el que capta el Sennheiser 816 (micrófono que capta a gran distancia y buena calidad) a pie de ruedo, donde se escucha perfectamente el sonido de la banderillas al entrar en la piel, los mugidos de dolor que da el animal a cada tortura a la que se somete… y además lo acompañáramos de primeros planos de las heridas que lleva, de los coágulos como la palma de una mano, de la sangre que le brota acompasada al latir del corazón o la mirada que pone en animal antes de que le den la estocada final, creo que el 90% apagaría el televisor al presenciar semejante carnicería a ritmo de pasodoble.

Yo, personalmente pedí el dejar de hacer ese tipo de trabajo, precisamente un día que en Castellón me tocó estar en el callejón y me cabreé mucho al escuchar a un toro, al cual el torero falló cuatro veces con el estoque y harto de escuchar al pobre animal me quité los auriculares… No tuve bastante, que mientras agonizaba, escupía, se ahogaba en su sangre, se vino a morir justo pegado a mi, apoyado sobre las maderas mientras daba pasmos y su mirada ensangrentada y con lágrimas, sí lágrimas, sean o no sean de dolor, se cruzó con la mía y no nos la perdimos hasta que un inútil …. falló dos veces con el descabello, al que le dije de todo.

Ahí acabó mi temporada torera de por vida.

Son sentimientos personales y lo más probable es que a un amante de “la fiesta” le parezca ridículo, pero para mí, más ridículo es cuando después de semejante carnicería, giras la vista al público y los ves allí aplaudiendo, comiendo su bocata sin inmutarse, ni habiendo visto y oído lo que yo.”

Al darse cuenta de la repercusión de lo que había escrito, Sepúlveda explicó que decidió publicar sus pensamientos para aportar “otro punto de ‘oído’ y de vista” sobre los toros. “Si ha servido para concienciar, para hacer cambiar de parecer (como he leído en alguna respuesta), abrir debate y para mostrar la otra cara de las corridas de toros, me conforta que se haya compartido con esa facilidad”, añadió.

“Es cierto que mi narración está cargada de sentimientos personales, pero al igual que muchos compañeros de profesión que se han encontrado en mi misma situación, no es fácil echar la mirada a otro lado con lo que está ocurriendo delante de tus narices”, dijo en otro comentario.

 Jose Sepúlveda

Fuente:

http://www.huffingtonpost.es/2015/08/24/toros-tecnico-sonido_n_8030068.html